Duele por donde se lo mire. Cuernos. Sufrimiento al desnudo sería la mejor manera de describirlo. Un puñal al alma si uno ama, odio si uno quiere, una excusa para el que deja de querer.
De todas formas es desagradable. Desagradable porque provoca náuseas el pensarlo, duele el estómago al imaginarlo. Y del llanto ni hablemos… se habilita las 24 hs del día (incluso de noche, si).
El engaño es una bomba a la autoestima, un golpe bajo, bajísimo. El inicio de la gran desconfianza, de la confianza imposible; si es que esta confianza es incluso necesaria, ya que en algunos casos no tenemos que esforzarnos tanto si la otra persona no quiere seguir con nosotros.
¿Cómo darte cuenta? Después de cada descubrimiento del engaño el hombre (o mujer) puede tener diferentes reacciones…las siguientes:
- Si dice “ya sé, tengo todo listo para irme, no hace falta que me eches yo sé que me tengo que ir” eso indica que seguramente la bruta que le gusta le movió el piso y la prefiere antes que a vos…es asegurado. Déjalo.
- Si dice: “perdón, nunca más va a pasar, perdóname por favor, nunca imaginé que llegara tan lejos”. Eso quiere decir que el muy cabrón se las rebuscó para estar con la bruta y ahora tiende a hacerse el corderito. La decisión queda en vos, pero seguramente el va a volver con ella o con la primera
que se encuentre si vos no hacés de todo para que él no tenga ganas de salir corriendo de nuevo. - Si dice que es por tu culpa, que últimamente no te arreglas nunca y que la cama la usan para ver tele y nada más. Entonces la única salida es arreglarte como nunca, que la cama siga como estaba y es más, nunca más vas a acostarte en esa cama sin antes salir con tus amigas. Hasta que él se quiera matar, ese es el objetivo.
- Si dice: “eres mi único amor y ella nunca significó nada para mí”. Entonces en ese momento la palabra “amor” te mueve a VOS el piso. Y en lo más profundo de tu corazón lo querés perdonar. El error estaría en demostrar el perdón lo cual nunca vas a hacer, vas a fingir que no pasa nada, y cuando el crea que vos olvidaste, vas a recordarle que su posición en la relación no es la misma. Te va a poner esa cara que te mata por dentro, pero hay que mantener la frialdad.
En muchos casos vamos a tener que pasar por la número 4. La cuestión es que el reproche nunca es bueno porque es sinónimo de venganza, y como veremos más adelante, la venganza no sirve de nada. Es más un relación-breaker que otra cosa.
Para sacar a flote una relación después del engaño hay que volver a confiar, porque en eso siempre se va a basar la relación. Pero ¿cómo volver a confiar? Y querida mía, acá está la parte difícil. Si creías que llorar y ser la víctima era suficiente te equivocaste, tenés que esforzarte aún más.
Confiar es difícil pero se puede lograr. Eso sí, confiar no es lo mismo que hacerse la tonta y que olvidar; esas son cosas diferentes. Pero confiar puede ser una herramienta para recuperar a nuestro ser amado y tenemos que hacer uso de ella. Intentar no cuestionar al otro es la clave y tenemos que lograrlo.
Quien engaña sólo demuestra que no quiere lo suficiente ni ama en absoluto, y pienso que no debería ser perdonado. Darle una oportunidad sería comprarte un ticket a una montaña rusa sabiendo que vas a bajarte en el mismo lugar que antes.
ResponderSuprimirYo digo, por qué algunos se empeñan en seguir por el camino más dificil? Por qué se gastan tantas suelas andando los caminos que ya nadie debe andar?? Hay que perder el miedo a decir: BASTA! No hay que darle vuelta a la página, simplemente hay que buscar un nuevo libro.
Esa persona que te engañó no merece que te enfrasques en brindarle un perdón con una penitencia de por vida. Serás más feliz cuando sientas que te empujó a tomar otros caminos mejores para ti.
Un abrazo desde Perú...
muuy bueno barbii..!!! es muy cierto lo q deciis!!! las q pasamos x eso sabemos bn d q hablas!!! besos!! segui publicando q esta muuy buena!!! gaa
ResponderSuprimirBueno Barby...hay mucho de cierto en lo que decís, yo personalmente creo firmemente que en toda relación "debiera" existir fundamentalmente una gran dosis de autoestima y madurez.
ResponderSuprimirVivir mi vida y observar la de otros me ha enseñado que jamás debemos depender de otro para completar nuestra felicidad; allí estaría la autoestima y la madurez...bueno debo reconocer que para adquirirla aportan en gran parte los golpes, pero si se es buena a hora de aprender lecciones: después de un buen porrazo, seguro que has madurado para aguantar el próximo.
Un beso y seguí escribiendo ...está muy interesante !!!