31/07/2010

Manipulación




“Se dice de la manipulación como el artilugio o acción que aplica una mujer pensante frente a un hombre, siempre para obtener un bien o servicio a cambio, sin que éste lo note.”

O bien:

“Efecto indeseado que produce una bruta en un hombre sin intención alguna (ya que la bruta no necesita ejercerlo, nace aplicando la acción)”

Pocas son las mujeres realmente capaces de manipular a un hombre, el resto de nosotras preferimos llorar por ellos.

El perfil de la mujer manipuladora es frio, calculador, es la típica mujer que te chequea pies a cabeza al entrar a un bar para analizar de que manera entretener a su hombre para que no te mire. Realiza un trabajo fino, dice las cosas que él quiere escuchar, conoce las palabras justas, el momento justo y demás artimañas. En resumen, es la que le dice a su novio antes de que éste salga con sus amigos:

-¡Mi vida me olvide de contarte algo! No sabes el conjuntito nuevo que me compre… está para estrenarlo.-y listo, su trabajo está hecho.

La desventaja de ser una bruta es gigante: a ellas las quieren como objetos…a nosotras nos tienen que respetar si es que desean una mujer decente que les prepare la comida después del trabajo y que críe a sus hijos de la mejor manera, cosa que las brutas nunca han logrado.

La mujer bruta está llena de habilidades, dentro de las cuales están la manipulación, el verse bien y saber arreglarse, ser aduladoras hasta la muerte, etc. Pero así como está tan llena de algunas habilidades, está tan carente de otras que es justo lo que explica el porqué de que sigamos estando en pareja, casadas, o con un hombre a nuestro lado.

Somos capaces de planchar, ordenar, limpiar, manejar, estudiar, trabajar, cocinar, tener hijos, criar hijos y al final del día complacerlos, sexual y emocionalmente, a ellos.

No tienen salida…si quieren que sus apellidos prosperen, TIENEN QUE QUERERNOS.


1 comentarios:

  1. Viéndolo así, la mujer bruta nos debería dar algo de pena no crees Barby?? No tendrá nunca la dicha de una mujer inteligente, porque no sabe que quien ríe último, ríe mejor.

    Es como la historia del patito feo. Ellas, las brutas, al principio causan estragos y gozan destruyendo relaciones, pero luego, de tanto ser manoseadas como una prenda en un almacén, ya ningún hombre les presta importancia.

    Porque lo bueno de madurar es darse cuenta que la belleza se lleva por dentro, y una mujer buena e inteligente conquista sin ningún truco ni manipulación. Son tesoros ocultos que pasaron desapercibidos pero solo el más inteligente llega a descubrir.

    Un abrazo desde Perú.

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