Nacemos creyendo en lo especiales que somos, en que los sucesos que nos ocurren seguramente son “únicos”. Son personales.
Pero no, TODAS, somos iguales.
Todas coordinamos nuestras vidas, sufrimientos (porque si no te diste cuenta, la vez que vos estabas sufriendo, todas tus amigas estaban sufriendo), enamoramientos, embarazos e incluso el periodo (sobre todo eso). Somos poco exclusivas.
Tenemos una madre que en algún momento ha sufrido, un padre que en algún momento estuvo ausente, una abuela que nos pedía nietos o novios al menos, una prima que siempre estaba a pasos de nosotras (pasos atrás o adelante), una tía loca, un hermano o hermana al que le tuvimos celos hasta el cansancio porque “te quieren más a vos”, y demás familiares…
Tuvimos curiosidad, vergüenza, dolor, tristeza, males de amores (sobretodo males de amores), sorpresas (no siempre gratas) y si…todas tuvimos nuestro periodo (sobre todo eso).
Pero también tuvimos cosas buenas...che, no todo es malo en nuestra vida.
Tuvimos una familia que nos amó por nuestros errores, un hermano que paró a escucharnos siempre, un chocolate para los mejores momentos, una novela romántica en laTV que nos hizo llorar como tontas, una canción que nos dio ánimos para bailar y salir adelante, ese libro que todavía nos rompe el corazón, ese novio que también nos rompió el corazón (y a veces aún sigue rompiéndolo), esa amiga (o ex - amiga) que odiamos y todas aquellas que amamos aún.
Pero seguro, segurísimo que ustedes, lectoras, cuestionarán el temita del novio. Les explico: lo bueno de ser mujer son las innumerables oportunidades que tenemos de aprender a vivir, a querer y, básicamente, a sufrir. Todas esas experiencias horribles que nos hicieron llorar mañana, tarde y noche (si señores, tenemos la capacidad extraordinaria de llorar y sufrir hasta en sueños) nos hicieron capaces de aprender, seguir, prosperar y, de alguna manera, evolucionar.
Lo que podemos rescatar de esta reflexión es que no todas nacemos para aprender a “aprender”. No todas nos damos cuenta del daño que nos hacen, no todas somos capaces de asumir que nos han hecho daño, no todas podemos decir que no sabemos que nos está pasando. Pero aclaro que esta situación es meramente propia…porque podemos salir de ella en cuanto nos lo propongamos.
En definitiva, haciendo un estudio de nuestro alrededor impresiona ver los resultados ¿no? Somos tan poco exclusivas que los hombres piensan que somos hasta incluso previsibles. Pero si tan previsibles somos, a la hora de entendernos... ¿nos entienden?

Curioso e interesante tu observación sobre las mujeres. Por momentos, un poco feminista, por otros crítica.
ResponderSuprimirTe sigo.
Seguime, la proxima semana va otro...no siempre feminista
ResponderSuprimirNo es facil ser mujer... No es fácil ser hombre.
ResponderSuprimirLa vida es difícil, a cada género le toca su dificultad.
Todos los aprendizajes son duros. Todos.
Y si la vicisitud que vivimos tiene que ver con nuestro ego, es más duro aún.
Pero no venimos a este mundo con un manual debajo del brazo, que nos indique cómo relacionarnos con los demás.
En fin... sigamos aprendiendo a vivir! (Porque NADIE sabe todo).
Exactamente, NADIE SABE, pero todos podemos aprender de los demás ;)
ResponderSuprimirjaja esta muy bueno!
ResponderSuprimirojala nuestras madres nos leyeran esto desde chics asi cuando comenzamos q queresr ponernos de novia no dejamos que nos endulcen tanto el oido...
Nadie es igual en teoría pero en la práctica dices que no es así y puede que tengas razón Barbie.
ResponderSuprimirHabría que pensar qué cosas nos hace diferentes. A lo mejor hacer cosas que el común no hace, tomar riesgos a los que otros no se atreverían, escuchar a tu corazón en vez de hacer lo que todos hacen por inercia.
Pero desde ya considerate especial y exclusiva por el siemple hecho de buscar respuestas a todo lo que guardas dentro, y colocarlas en este blog para reflexión de todos los que te leemos.
Un abrazo desde Perú...
HUMMMMM ....se lee bastante feminista, hombres y mujeres somos iguales, he visto hombres llorar por pèrdidas, amores, hijos, padres, amigos, trabajos ilusiones etc...etc... igual que he visto llorar por las mismas causas a las mujeres.
ResponderSuprimirHe visto sufrir hombres por abandono, y hacerse cargo de sus hijos, igual que lo he visto en mujeres.
En conclusión pienso: no importa el género, somos personas y tenemos los mismos defectos y vitudes, y un alma que contener.
Todos somos buenos y malos, cometemos errores, abandonamos y nos abandonan, lo más importante sería: que todos tuviéramos el don de saber perdonar y comprender...cuando valga la pena hacerlo y cuando haya suficiente amor que de cimiento ese poder perdonar.
MUY BUENO LO TUYO BARBY, SEGUI ...